
Vivir (a menos de 48 horas de la operación)
Aviso a navegantes: a quien le haya resultado difícil todo o gran parte de lo escrito anteriormente, que se salte éste apartado.
Porque lo que me ronda en la cabeza hoy es una idea simple pero dura de leer: quiero vivir.
Pero este apartado de mi blog no lo escribo desde la pena, ni desde la tristeza, sino desde la fuerza. Sí, por fin ha aparecido la fuerza, aunque estoy segura de que no se quedará conmigo mucho tiempo seguido, sino que irá yendo y viniendo, caprichosa y a su antojo. Pero la exprimiré al máximo cuando venga, y mientras la note sentada a mi lado.
Viene, eso sí, acompañada por el miedo. Pero el miedo hoy es pequeñito. Hoy, mañana no lo sé, porque mi estado de ánimo está bastante loco últimamente, como podréis imaginar.
Pero bueno, a lo que voy: parto de la base de que éste cáncer no me va a costar la vida. Sin embargo, soy consciente de que mi futuro es más incierto ahora, porque estará ya siempre marcado por la posibilidad de que esto me vuelva a pasar de nuevo. Y vete a saber, de qué manera.
Por eso hoy solo pienso en exprimir la vida. Tengo tantas ganas de no dejar nada "para mañana"... de no posponer nada. De no usar más eso de "el día menos pensado..." o "a ver si algún día de estos...".
Quiero hacer cosas, tooodo tipo de cosas. Quiero ir al parque con mis perros más a menudo, Quiero llevar al gordito a la playa por primera vez y muchas más, porque seguro que le encanta y disfruta muchísimo. Y quiero vivir yo con él ese primer día en la arena, igual que lo disfruté con el mayor... parece que fue ayer... y no. Chimu ya tiene 5 años.
Y quiero darles muchos más abrazos a mis niños favoritos, me va a dar igual que no esté bien visto!!! A la mierda ya las formas cuando se trata de algo tan bonito como un abrazo, de corazón, como solo los niños saben dártelo.
Y quiero seguir escuchando a mi madre decirme que me quiere, porque eso es algo que en mi familia jamás se ha hecho (salvo en alguna tarjeta de felicitación de cumple...)
Y quiero sentir el sol en mi cara, porque siempre digo, y así lo siento, que es como si me cargara una batería interna, llenándome de energía.
Y quiero reírme. Quiero reírme mucho. Mucho más de lo que lo he hecho hasta ahora.
Y quiero muchas más meriendas con mis niñas Aurora y Elena, y desayunos de molletes con Kassanra mientras me asombro de lo grande que está su peque. Y tardes de tetería con Juan y Leo, o en su piscina, o con mi sobri Bowie.
Y quiero desesperarme con las locuras de mi hermana, porque no hay persona a la que se le vaya más la olla!!! ( Te quiero, "niña", pese a que me das dolor de cabeza a veces :) )
Y quiero volver a hacer la locura de levantarme a las seis y media de la mañana para hacer repostería para mi marido, y reírme cuando no quiere compartirla con su padre. Su padre que es como mi padre, porque no he tenido otro. Y aliarme con mi suegra para buscarle la legua los domingos mientras almorzamos.
Y quiero hacer tantas cosas más.....
Quiero hacer tantas cosas más....
